Civiles fuertemente armados en Estados Unidos, a la caza de migrantes

Estos norteamericanos no portan placa ni identificación policiaca. Tampoco han sido desplegados por el gobierno. Ellos son centinelas voluntarios, fuertemente armados, que se han dado a la tarea de patrullar los puntos más remotos de los 3 mil 145 kilómetros de frontera, que comparten México y los Estados Unidos. Lugares como éste, a dos horas de cualquier ciudad, aquí, en San Ygnacio, Texas, a metros del Río Bravo y Falcón Tamaulipas, donde no hay muros, ni soldados ni alambres de púas, y apenas una casi inexistente presencia de la Patrulla Fronteriza. Aquí es donde ellos cazan a inmigrantes.

Ellos por su propia mano y a su manera ejecutan la ley y el orden fronterizo. Sin que ninguna autoridad federal, estatal o local les diga nada. La retórica antiinmigrante del presidente de los Estados Unidos se ha convertido en su llamado a las armas. Para los miembros de este grupo de civiles, formado desde la década de los noventa, Donald Trump tiene toda la razón al atacar a los inmigrantes indocumentados.

Más del 70% de estos paramilitares son exsoldados norteamericanos, veteranos de Iraq, Siria y Afganistán. Su entrenamiento militar, dicen, no sólo los califica para poder patrullar la frontera de su país; sino también para rescatar a inmigrantes abandonados por “coyotes” en pleno desierto. Según el Southern Poverty Law Center existen 300 grupos paramilitares en los Estados Unidos, con aproximadamente 60,000 a 100,000 miembros voluntarios.

Muchos portan rifles AR-15 semi-automáticas, modificadas para actuar como metralletas y pistolas Glock tipo escuadra. Además de cuchillos militares. Consideran a todo individuo, esté armado o no, que intente cruzar la frontera, como un enemigo de la nación y no tienen problema alguno en usar sus armas, para defender, dicen, a los Estados Unidos.

Fuente: televisa