El Kilauea está cambiando su comportamiento


La nueva erupción del volcán Kilauea, situada en Leilani Estates, ha sido dirigida por el comportamiento habitual del volcán: fisuras, liberación de gas, fuentes y flujos de lava, el estilo de una erupción hawaiana.

Sin embargo, apunta Erik Klemetti en su columna “Rocky Planet” en el portal de noticias científicas Discover, el Kilauea no siempre es un volcán que entre en erupción con flujos de lava que minimizan el paisaje, y apunta que ocasionalmente, el volcán podría volverse más explosivo.


Klemetti, vulcanólogo y profesor en la Universidad de Denison, en Estados Unidos, señala en su columna lo que de acuerdo con el Observatorio Volcánico de Hawái publicó recientemente una actualización de la caída continua del nivel de lava en el lago Halema’uma’a, más de 200 metros.


Como consecuencia esto podría traer consigo erupciones explosivas desde la cumbre del volcán, señala Klemetti.

Además apunta que la útilma vez que esta situación se presentó fue en mayo de 1924 cuando el Kilauea produjo una erupción que arrojó escombros volcánicos a kilómetros de la cumbre una columna de cenizas que se elevó unos 3 kilómetros de altura.

Otra erupción en 1790 produjo una columna que puede haber alcanzado los 9 kilómetros y esa, señala Klemetti es una característica propia de una erupción pliniana. La erupción, apunta, produjo la muerte de varios nativos de Hawái y es una de las pocas erupciones históricas en el Kilauea que provocó muertes.

Klemetti se pregunta por qué en este caso el volcán se volvió más bien explosivo, y señala que este puede provocar erupciones explosivas de dos formas: con agua disuelta en magma que queda atrapada para provocar burbujas que explotan, o cuando se agrega agua en el magma cerca de la superficie para traer consigo grandes erupciones de vapor y lava.

En el caso del Kilauea, es este último factor el que provoca erupciones freatomagmáticas, como las llaman los vulcanólogos, señala Klemetti.

Entonces a medida que el nivel del lago de lava en la cumbre desciende, existe la posibilidad de que el nivel alcance el nivel freático bajo la cumbre de Kilauea. Si eso sucede, las aguas subterráneas podrían interactuar con la lava y producir estas explosiones de vapor y lava, como sucedió en 1924 y 1790.

Ahora bien que el problema más grande en este caso, es que según el vulcanólogo, este tipo de erupciones rara vez ofrecen señales de advertencia como terremotos o deformación: simplemente ocurren cuando agua y magma se encuentran.

Esto representa un peligro potencialmente alto para las personas que viven o trabajan cerca del Kilauea, y una situación similar a esta provocó la muerte de varios turistas en el caso de Ontake, Japón en 2014.

Klemetti concluye su columna señalando que en el caso de los científicos del Observatorio Volcánico de Hawái estos tienen un trabajo puntual en este momento debido a la erupción en curso, pero con el potencial de que en la cumbre del Kilauea podría ocurrir algo más explosivo.

No obstante Klemetti señala que su idea no es un hecho y no necesariamente ocurrirán erupciones explosivas. Caso contrario: las posibilidades son más altas debido al descenso del lago de lava que está bajando.

DEJA UNA RESPUESTA

Escribe tu Comentario
Por favor escribe tu Nombre