Inquietante la desaparición de bosques vírgenes alrededor del mundo

los bosques vírgenes, se encuentran entre los paisajes ecologóciamente más importantes de la Tierra.

Alrededor de 1.6 millones de personas dependen de ellos y el 80% de los animales en tierra viven ahí.

Por ello, la preservación de los bosques sería una de las soluciones más rentables para la mitigación del cambio climático y podría ayudar a cumplir entre el 30 y 50 por ciento del Acuerdo de París que plantea mantener el aumento de temperatura de la tierra por debajo de los 2°C para 2050.

En el caso de los bosques vírgenes, las franjas grandes ininterrumpidas de bosque que tienen funciones ecológicas, brindan beneficios importantes para la protección de la vida silvestre, la salud humana, y el suminstro de agua.

No obstante, desde el año 2000, los bosques han disminuido en más del 9%, el doble de la tasa de tala total de bosques de acuerdo con la Universidad de Oxford, en Inglaterra, que esta semana celebra conferencia sobre “bosques intactos”.

Si la destrucción de estos ecosistemas continúa al ritmo actual, la mitad de bosques vírgenes podría desaparecer para el año 2100, advierte la institución.

Ahora bien, de acuerdo con Peter Potapov, de la Universidad de Maryland, dentro de 15 a 20 años, numerosos países podrían perder todas sus tierras forestales salvajes.

Al ritmo actual, los bosques primarios podrían desaparecer para 2030 en Paraguay, Laos y Guinea Ecuatorial, y para 2040 en la República Centroafricana, Nicaragua, Birmania, Camboya y Angola.

“En un momento dado, ya podría no haber ninguna zona en el mundo que podríamos calificar de intacta”, afirmó Tom Evans, de la organización Wildlife Conservation Society. “Es inquietante”.

Los principales culpables de esta deforestación varían: agricultura y explotación forestal en los países tropicales, incendios en Canadá y Estados Unidos, incendios, minas y perforaciones en Rusia y en Australia.

Comparado al periodo 2000-2013, Rusia perdió en promedio 90% más cada año entre 2014 y 2016. Para Indonesia, es 62% y para Brasil 16%. Esas cifras son el resultado de análisis de imágenes satélite comparadas con estudios similares hechos en 2008 y 2013.

Esos datos en alta resolución “nos permiten detectar las alteraciones causadas por el hombre y la fragmentación de bosques vírgenes”, explica Potapov, que publicará los resultados de una investigación una vez que estos sean sometidos a un proceso habitual de evaluación.

El científico criticó además la eficacia del sistema de certificación del desarrollo sustentable de la industria forestal FSC (Forest Stewardship Council).

Creado en 1994 con el apoyo de ONGs como WWF, esta certificación promueve una “gestión forestal socialmente benéfica”, la preservación de recursos forestales, y apunta a permitir “a las empresas y a los consumidores poder elegir con conocimiento de causa”.

Pero alrededor de la mitad de los paisajes forestales intactos en concesiones certificadas FSC se perdieron entre 2000 y 2016 en Gabón y en República del Congo, según las nuevas cifras. Y en Camerún 90% de los bosques monitoreados por el FSC desaparecieron.

El FSC “no es una herramienta para su protección”, insistió Potapov.

Por otra parte, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y varias ONG reunidas en una iniciativa bautizada Nature4Climate lanzaron un llamado a invertir más en bosques y en el uso de la tierra, “sector olvidado de la lucha” contra el cambio climático.

Esto a través de una limitación de las tierras agrícolas, reforestación y gestión mejorada de los bosques, restauración de ecosistemas.

Fuente: Sky Alert