Mujeres venezolanas piden la legalización del aborto

la reciente aprobación de legislación sobre el aborto en Argentina supuso un empujón anímico para las venezolanas.

“El derecho a decidir sobre nuestros cuerpos tenemos que arrebatárselo al Estado”

En el país sudamericano el aborto sigue siendo un delito que castiga con prisión de seis meses a dos años a la mujer que se lo practica, y de uno a tres años a quien lo ejecuta.

Luego de varios años de movilizaciones, este miércoles los colectivos feministas en Venezuela tendrán un derecho de palabra ante la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), para solicitar la despenalización y legalización del aborto.

A pesar de que en los últimos 18 años ha gobernado la revolución bolivariana, el aborto sigue siendo un delito que castiga con prisión de seis meses a dos años a la mujer que se lo practica, y de uno a tres años a quien lo ejecuta, aunque no es punible en casos de amenaza a la vida o la salud de la mujer.

Además, solo se reduce la condena si el aborto se realiza para “proteger el honor”, según estipula el artículo 346 del Código Penal. Algo que la legislación venezolana califica de ‘aborto Honoris Causa’.

No obstante, la Constitución de 1999, aprobada en referendo popular y considerada una carta magna avanzada, sigue obstaculizando derechos que ya han conquistado otros países de la región, como el matrimonio igualitario o el reconocimiento de género.

El primer paso en este camino es la “modificación del artículo 76 de la Constitución, ya que impide legislar sobre el aborto”, explica Taroa Zúñiga, integrante de la Red Información Aborto Seguro (RIAS) y una de las tres mujeres que hablará ante la ANC.

El referido artículo indica que “el Estado garantizará asistencia y protección integral a la maternidad, en general a partir del momento de la concepción“. Una frase que ha frenado todas las iniciativas destinadas a legislar sobre la interrupción voluntaria del embarazo como un asunto se salud pública.

El texto constitucional garantiza el derecho a decidir cuántos hijos tener, pero ese mismo artículo protege la maternidad desde la concepción. Los grupos feministas de Venezuela consideran que la concepción es una idea completamente religiosa y no científica.

Luego de que se consiga esa modificación a la Constitución, agrega Zúñiga, “solicitaremos la inclusión en la nueva Constitución de un capítulo sobre derechos sexuales y reproductivos”.

No es la primera vez que las mujeres venezolanas se movilizan a la ANC. El 28 de septiembre de 2017, a propósito del Día de lucha por el derecho al aborto en América Latina y el Caribe, varios colectivos feministas acudieron ante esa instancia para reclamar:

  • Despenalización del aborto.
  • Libre derecho a la sexualidad.
  • Legalización de las familias homoparentales.
  • Ampliación de los programas de educación sexual para el placer y reproductiva.
  • Entrega gratuita de anticonceptivos en los sistemas públicos de salud y educación.

En los últimos 10 años, Venezuela presenta un ascenso sostenido de los índices de mortalidad materna, dice un informe entregado por varios colectivos de mujeres a la ANC el pasado 12 de septiembre, y al que RT tuvo acceso.

Cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS) precisan que en todo el planeta, cerca de 830 mujeres mueren diariamente por causas prevenibles relacionadas con el embarazo y el parto. El 99% de los casos corresponde a los países en desarrollo.

Para el año 2016, en Venezuela se registraron 756 muertes maternas, mientras que el año anterior fueron 456, lo que representó una variación del 65,79%, según cifras que fueron publicadas en el Boletín Epidemiológico del Ministerio para la Salud en mayo de 2017.

El informe entregado por los colectivos feministas a la ANC indica, además, que la mortalidad materna tiene múltiples causas, pero que en Venezuela está asociada, fundamentalmente, a demoras en los procesos de atención de calidad, ya sea antes y durante el embarazo, el parto y el puerperio.

“Después de 18 años de revolución, estamos en un momento de empoderamiento y madurez de los movimientos feministas”, dijo Taroa Zúñiga, y añadió que el derecho de palabra les fue concedido luego de haber realizado “suficiente presión sobre la Asamblea Nacional Constituyente”.

La integrante de RIAS precisa además que las condiciones de las mujeres, “en este momento de la revolución bolivariana”, no son las mismas que al comienzo.

“El bienestar social no es el mismo, lo que puede dar luces para que realmente se empiece a considerar el aborto como un tema de salud pública”, indica.

Para los colectivos feministas en Venezuela existe una gran diferencia entre despenalizar legalizar el aborto.

En el año 2016, un grupo de expertos de Naciones Unidas hizo un llamado mundial a derogar las leyes restrictivas relacionadas con el aborto, y también las medidas punitivas para el acceso a servicios seguros de salud reproductiva, ya que a pesar de ellas cada año se llevan a cabo cerca de 22 millones de abortos inseguros en el mundo.

Aunado a ello, un documento de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (ACNUDH) enfatiza que “el acceso al aborto es un asunto de derechos humanos“, y considera parte de las obligaciones de los Estados “eliminar la discriminación en contra de las mujeres“.

Las mujeres organizadas en Venezuela procuran ahondar las conquistas sociales. “Quizá la más grande de ellas, es la reivindicación histórica de los movimientos feministas: el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos“, señala Inojosa.

No es poca cosa, puntualiza, ser consideradas ciudadanas plenas de derecho “y eso, en la actualidad no ocurre. Nuestros cuerpos siguen siendo tutelados por el Estado, y el Estado sigue estando integrado mayoritariamente por hombres a los que no les importan los derechos de las mujeres”.

Fuente: RT