Peligroso asteroide causa sorpresa y conmoción entre científicos por su cercanía, velocidad e invisibilidad

Un peligroso asteroide capaz de destruir una ciudad entera cruzó “incómodamente cerca” de la Tierra el pasado miércoles, y ha causado especial inquietud entre la comunidad científica.

Porque “apareció de la nada”: no estaba entre las rocas monitorizadas por la NASA por su peligrosa proximidad con nuestro planeta, y podría habernos destruido así sin ni tan siquiera saber por dónde vino el golpe.

Me dejó pasmado”, explica el astrónomo Alan Duffy al diario The Washington Post, “estaba realmente conmocionado.

La roca, de 330 pies de diámetro, pasó a unas 45.000 millas de la Tierra (la Luna está a 240.000 millas). “La gente se está dando cuenta de lo que ha pasado más o menos después de que haya pasado volando a nuestro lado”, ha explicado el experto Michael Brown al citado diario, pese a que “es probablemente el mayor asteroide en pasar tan cerca de la Tierra en muchos años”.

Entre las posibles causas está su tamaño: la NASA aspira a tener controlado hasta el 90% de los asteroides de más de una milla y media de diámetro, y esta roca era mucho menor, lo que la convierte en menos destructiva (no es tan grande como la que desencadenó la extinción de los dinosaurios) pero también menos fácil de detectar.

Además, sigue una órbita excéntrica, muy elíptica (se aleja y se acerca mucho al sol), por lo que su cercanía con la Tierra es abrupta; y además viaja muy rápido, a 54.000 millas por hora (hasta seis veces más que otros recientes).

En caso de haber chocado contra nuestro planeta, habría sido como una explosión nuclear, explica Duffy, de alrededor de 10 megatones, es decir, cientos de veces más potente que la bomba que destruyó la ciudad japonés de Hiroshima durante la II Guerra Mundial.

¿Es imposible que un asteroide así choque contra la Tierra? “Ojalá pudiera decirles que estos sucesos son excepcionales, únicos, pero no lo son”, explicó en mayo el responsable de la NASA, Jim Bridenstine, “estos eventos no son raros”.

Según la NASA, ocurren una vez cada 60 años, pero sólo en el último siglo se registraron tres grandes impactos contra la Tierra. En 2013 cayó una roca de 55 pies de diámetro en Rusia.

Se estrelló con “30 veces más energía que la bomba atómica de Hiroshima”, e hirió a 1.500 personas. Horas después se detectó otra aún mayor que pasó cerca pero no impactó contra el planeta.

Esto no es Hollywood, esto no tiene que ver con una película”, avisó la NASA, estas rocas “son lo suficientemente grandes como para destruir un estado de Estados Unidos” o “un país europeo entero”. Es por ello que la Administración Espacial mantiene un programa de detección y explora formas de destruir una roca que pudiera amenazar la vida en el planeta.

En cualquier caso, las probabilidades no son relativamente altas. Así, por ejemplo, hay sólo 1 entre 11.000 de que un meteoro de 1.100 pies de diámetro que se calcula pasará el 3 de octubre a 260.000 millas de la Tierra acabe chocando contra nuestro planeta. Fuente: telemundo.com