Los perros atrapados por la lava del volcán de La Palma han desaparecido

Los perros atrapados por la lava del volcán de La Palma han desaparecido
Los perros atrapados por la lava del volcán de La Palma han desaparecido

Los perros que llevaban días aislados por la lava del volcán de La Palma y a los que se alimentaba a través de drones han desaparecido. O al menos las cámaras que se encargan de monitorizar su situación no consiguen dar con ellos.

Se ignora cuántos son (algunas versiones citan cuatro animales, otras hablan de seis, apunta Efe) y ni siquiera las personas que intentan rescatarlos conocen a quién pertenecen, pero casi todos sospechan cuál es su contexto. Son podencos, perros de caza.

Este miércoles era el momento marcado para que la firma Aerocamaras probara si puede sacarlos de allí con sus drones de transporte, como asegura. Y ha podido hacer una prueba esperanzadora: desplazar sobre ese terreno una carga de 15 kilos durante 1.200 metros (supuestamente tendrán que volar 500 metros de y ida y otros 500 de vuelta), con un tercio sobrante de batería.

Sin embargo, ha surgido un problema inesperado: los perros no están, o al menos los drones no los ven, ni siquiera con cámaras térmicas. Porque, con los cerca de 30 grados que había este mediodía en el sur de La Palma, si uno de los podencos estaba refugiado a la sombra de un arbusto o de cualquier elemento que haya sobrevivido a las cenizas, su huella térmica no se distingue de la de una piedra.

“Con nuestras cámaras podemos distinguir la cara de los perros a 300 o 400 metros, pero es verdad que pueden estar escondidos entre matorrales y en otros muchos sitios. Esto hace que con el calor sean más difíciles de localizar”, ha explicado el consejero delegado de Arocámaras, Jaime Pereira.

Ni la empresa, ni el colectivo animalista que ha impulsado la operación, Leales.org, tiran la toalla. Seguirán buscando mañana jueves por la mañana. Incluso por la noche, si les dejan, ha precisado Pereira.

Mientras tanto, los drones siguen sobrevolando la zona cercada por las coladas reproduciendo sonidos que deberían atraer a los podencos, suponiendo que ya estén acostumbrados a esos pequeños helicópteros que les han proporcionado comida durante días. Fuente: antena3

¡Si te ha gustado este post, compártelo en tus redes sociales! ¡Deja tu comentario!

Siguenos en Google News
Compartir con tus Amigos:
WhatsAppFacebookTwitterLinkedIn