Sufre la Tierra retroceso de glaciares

Sufre la Tierra retroceso de glaciares
Sufre la Tierra retroceso de glaciares

El retroceso de los glaciares en el mundo obedece a un aumento de temperatura ambiente que se da naturalmente con el cambio climático; sin embargo, el calentamiento global, atribuido a la actividad humana, ocasiona que ese ritmo sea acelerado y su desaparición tendrá, entre otros efectos, un fuerte impacto sobre la población que depende del recurso hídrico que éstos generan, afirmó Hugo Delgado, director del Instituto de Geofísica.

Esta actividad se ha intensificado a tal punto que, como consecuencia, todos los glaciares del planeta han reducido su tamaño de manera espectacular. Incluso, en los últimos años hemos presenciado derretimiento de muchos cuerpos de hielo, como sucedió con el glaciar islandés Okjokull, indicó.

¿Qué son?

Un glaciar es toda aquella masa de hielo que tiene un régimen de alimentación y pérdida, además de movimiento, lo cual la convierte en un cuerpo muy dinámico. Cuando pierde esas características ya no tiene manera de crecer y prácticamente se declara extinto, explicó.

Para subsistir, señaló, los glaciares requieren precipitación sólida, es decir, en forma de nieve o hielo, si esto no ocurre, sólo presentan la pérdida de agua que se genera mediante la fusión; entonces, si se funden de manera continua y no tienen recarga de precipitación sólida, eventualmente reducen su tamaño hasta desaparecer.

En el caso de Islandia, lo que vimos fue un sistema glacial que perdió su espesor y se deshizo, lo cual ha sucedido en otras regiones del orbe, como en Groenlandia, los Andes, los Alpes, el Himalaya y México en el Popocatépetl e Iztaccíhuatl, refirió.

Fotos que muestran la desaparición del glaciar Okjokull, en Islandia. La primera fue tomada el 14 de septiembre de 1986; la segunda, el 1 de agosto de 2019. Fotos: NASA.
Fotos que muestran la desaparición del glaciar Okjokull, en Islandia. La primera fue tomada el 14 de septiembre de 1986; la segunda, el 1 de agosto de 2019. Fotos: NASA.

Los glaciares están retrocediendo en el orbe, sólo que los islandeses tuvieron la idea de poner una placa en el sitio donde alguna vez hubo un cuerpo de hielo permanente, para recordar que en ese sitio hubo un glaciar y también para que las futuras generaciones tomen conciencia sobre los efectos del calentamiento global, subrayó.

Cabe aclarar que el concepto de cambio climático tiene que ver con procesos naturales, es decir, durante los últimos dos millones de años el planeta ha tenido cuatro glaciaciones, es decir, procesos de acumulación de nieve y formación de hielo glaciar que ha permanecido en la cumbre de las montañas y en las partes bajas, principalmente, comentó.

Las glaciaciones han terminado y entre dos de ellas hay periodos que se conocen como interglaciares y cuando éstos ocurren, la temperatura ambiente se eleva de manera natural; no obstante, hay otro aumento en la temperatura global que va mucho más allá del proceso natural y particularmente se ha acentuado durante este siglo. A este fenómeno se le ha llamado calentamiento global y el responsable de éste es la actividad humana, porque básicamente se explica en función del incremento de la presencia de gases de efecto invernadero como el dióxido de carbono, puntualizó.

El geólogo aseguró que los efectos del derretimiento de los glaciares son graves. “Por ejemplo, en Perú se encuentra el número más alto de glaciares de montaña de Sudamérica y todos están presentes en las cumbres de los Andes. La porción de hielo de estos cuerpos ha formado una serie de lagunas alimentadas por el agua del deshielo glacial, pero en las últimas décadas algunos de los glaciares más pequeños han tendido a desaparecer y el desbordamiento de estos cuerpos de agua ha puesto en riesgo a las poblaciones cercanas”.

Sin embargo, resaltó, esa agua no se ha podido almacenar y lo que sucederá es que en algunos años más las lagunas de esa región desaparecerán, es decir, al derretirse los glaciares ese aporte de agua dejará de existir y habrá escasez de agua para el uso humano.

En Puebla, abundó, cinco por ciento del agua que irrigaba la cuenca provenía del deshielo glacial proveniente del Popocatépetl e Iztaccíhuatl, pero, al desaparecer, han dejado de proporcionar ese aporte al sistema hídrico superficial y subterráneo. Por ello, los mantos acuíferos ya no tendrán esta recarga de agua y la población que hace uso del agua subterránea para abastecerse hoy, ya no lo podrá hacer.

Si bien no hay manera de revertir este proceso, habría alguna forma de frenarlo siempre y cuando se disminuya de manera importante la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera; si no lo hacemos, lo que sucederá es que seguirá aumentando la temperatura a un ritmo más allá de lo que inicialmente se había estimado, alertó.

Conclusión

“La fusión del hielo y desaparición de los glaciares no sólo en Islandia sino también en Groenlandia, en las grandes extensiones de hielo de la Antártida donde se están separando grandes bloques de hielo que ingresan al mar y la disminución tan importante de la cubierta de hielo en el Polo Norte es reflejo de lo que sucede a causa del calentamiento global”, recalcó.

La historia nos dice que durante las épocas interglaciales se forman sistemas lacustres, pero después hay sequía cuando vuelven los periodos glaciales, es decir, los lagos desaparecen y posteriormente pueden resurgir. Aquí lo interesante es que deberíamos estar en una etapa de formación de lagos, pero los que se generaron al final de la última glaciación, ya los hemos consumido o hemos puesto el agua fuera de sus cuencas, subrayó.

Si no hay cómo revertir el proceso de derretimiento, por lo menos podemos intentar frenarlo, hacer conciencia y buscar la manera de adaptarnos a las nuevas condiciones que se nos presentarán sin el recurso hídrico que estos nos proporcionaban, concluyó.

Fuente: gaceta.unam.mx