El Vesubio, el Monte Aso en Japón y Volcanes filipinos, entre los más peligros del mundo

El Vesubio y Campos Flegreos en Nápoles (Italia), el Monte Aso en Japón y los Volcanes de las islas Filipinas, se encuentran entre los más peligrosos del mundo.

Así lo ha constatado el Ilustre Colegio Oficial de Geólogos (ICOG) que con motivo de la actual erupción del volcán Kilauea en Hawái, ha señalado los volcanes con mayor riesgo de entrar en erupción.

Los geólogos han señalado que, de entrar en erupción el Verubio y Campos Flegreos en Nápoles, la actividad volcánica afectaría a un área densamente poblada, con cerca de 4 millones de personas en peligro. El Monte Aso en la isla de Kyushu (Japón) afectaría a las ciudades de Kumamoto y Nagasaki, que suman más de un millón de habitantes.

Por su parte, Filipinas cuenta con el Volcán Taal, cuya erupción afectaría a casi 12 millones de habitantes en Manila y su área metropolitana, un fenómeno que se ha producido 33 veces desde 1572. El Monte Mayón, en la isla Luzón, también en Filipinas, es el volcán más activo del país y es conocido por su forma cónica casi perfecta.

La erupción del volcán Kilauea en Hawái que comenzó a principios de mayo ha obligado a la evacuación de miles de personas y ha causado impactantes imágenes de ríos de lava. El Kilauea es el más activo de los cinco grandes volcanes del archipiélago hawaiano y uno de los más activos del mundo. Su entrada en erupción no es, por tanto, un hecho anómalo para los geólogos, según han explicado en la publicación.

“Es poco probable que el Kilauea registre una erupción masiva –ha señalado el experto en vulcanismo del Ilustre Colegio Oficial de Geólogos (ICOG), José Luis Barrera–. Las lavas que está emitiendo el Kilauea son muy fluidas y forman corrientes que se suceden recurrentemente”.

Respecto a España, Barrera recuerda que las zonas con más riesgo de erupciones volcánicas son las islas de Tenerife, La Palma y El Hierro, en el archipiélago canario. “En estas islas se registra regularmente actividad sísmica que puede ser precursora de erupciones, si bien el riesgo es bastante bajo”, ha matizado.

Asimismo, Barrera ha destacado el papel de la geología a la hora de estudiar y prevenir los efectos de los volcanes sobre la población. “Es fundamental estudio de las crisis sísmicas que pueden ser precursoras de erupciones volcánicas”, relata el vulcanólogo.

“Igualmente es importante el conocimiento estructural del volcán para detectar posibles fallas por las que puede surgir el magma y el estudio de la geomorfología de la zona para determinar los recorridos que podrían seguir la lava y la lluvia de piroclastos”, ha añadido.

Gracias a este conocimiento, se pueden detectar los núcleos de población que pueden verse afectados ante una erupción volcánica y diseñar planes de evacuación ante cualquier situación de riesgo, como ha sucedido en Hawái. “No podemos impedir las erupciones volcánicas, pero sí podemos estudiarlas y anticiparnos a ellas en cierta medida para evitar la pérdida de vidas humanas”, ha concluido Barrera.

Fuente: Europa Press

DEJA UNA RESPUESTA

Escribe tu Comentario
Por favor escribe tu Nombre